Una crisis penal en una empresa es una situación en la que un procedimiento judicial (o la amenaza de uno) pone en riesgo la operativa, la reputación, las relaciones comerciales o la propia continuidad de la organización. Puede desencadenarse por un registro, una imputación pública, una filtración a los medios o una investigación que se hace visible antes de que la empresa haya podido reaccionar.
En estos momentos la presión es máxima y el margen de error es mínimo. Las decisiones que se toman en las primeras horas y días condicionan todo lo que viene después: el procedimiento judicial, la percepción del mercado, la relación con clientes y proveedores y la moral interna del equipo.
En Martín Porras Abogados gestionamos la crisis penal desde una perspectiva integral: coordinamos la estrategia procesal con la toma de decisiones interna, asesoramos sobre qué comunicar y qué no comunicar en cada momento y trabajamos para que la organización pueda seguir funcionando mientras el procedimiento avanza.
Sabemos que en una crisis penal el tiempo es un factor crítico y que cada declaración, cada comunicado y cada decisión operativa puede tener consecuencias jurídicas. Por eso actuamos con rapidez, con criterio y con una visión que va más allá del expediente.
Estas materias suelen aparecer juntas en un mismo asunto.