Las insolvencias punibles son delitos que se producen cuando una situación de crisis económica empresarial va acompañada de conductas que la ley considera fraudulentas: ocultación de bienes, alzamiento de activos, generación artificial de deudas o gestión del concurso con ánimo de perjudicar a los acreedores.
Son casos que nacen frecuentemente en el contexto de un concurso de acreedores y que pueden derivar en responsabilidad penal para los administradores o directivos de la sociedad. La línea entre una mala gestión empresarial y un delito no siempre es clara, y por eso la defensa técnica desde el primer momento es determinante.
En Martín Porras Abogados entendemos que estos casos tienen una doble dimensión: mercantil y penal. Por eso los abordamos de forma integrada, analizando tanto la situación concursal como las conductas que se investigan, y construyendo una defensa que tenga en cuenta ambos planos.
La coordinación entre lo que ocurre en el juzgado mercantil y lo que puede derivar en el penal es clave. Trabajamos para que esa coordinación sea una ventaja para el cliente, no un flanco descubierto.
Estas materias suelen aparecer juntas en un mismo asunto.